Los factoring que advierten una mayor demanda de nuevas empresas, dicen que son principalmente micro y pequeñas. En algunos casos los nuevos clientes que llegan casi duplican los de un período normal.

Un comportamiento dispar presentan los factoring cuando se trata del monto y número de clientes que han llegado en la pandemia, algunos reportan alzas, otros bajas. Pero hay un segmento de factoring que habla de un fuerte aumento en nuevas pymes que ingresan a este negocio en búsqueda de financiamiento.

Ese es el caso de Chita. “La pandemia ha generado una mayor necesidad de liquidez por parte de las empresas, sobre todo del segmento Mipymes. Desde marzo a la fecha hemos captado 1.670 clientes nuevos, número que casi duplica lo registrado en igual período del año pasado”, comenta Patrick Real, gerente general de Chita.

En ese sentido, detalla que del total de clientes nuevos con los que están operando desde marzo, el 98% son micro y pequeñas empresas, donde más de la mitad son del segmento micro.

También reporta un alza Jorge Bravo, gerente corporativo factoring de Nuevo Capital. “Hemos visto un significativo aumento de las empresas que buscan financiamiento. Esto dado que uno de los temas claves para las empresas es el flujo de caja, puesto que muchos clientes han visto deteriorado sus flujos tras la pandemia”, cuenta Bravo. Estima que el aumento bordea el 25% en volumen de facturas y 30% en nuevos clientes, principalmente pequeñas y medianas empresas del sector productivo y de servicios.

Gustavo Ananía, gerente general de RedCapital.cl, dice que han tenido un aumento de 20% en las solicitudes de pymes. En esa línea, comenta que “ha aumentado fuerte el rubro de construcción, ya que el mercado financiero no bancario lo tiene vetado al ser uno de los más dañados por la pandemia (…) Otro rubro afectado es el de los guardias privados, con el cierre de tiendas presenciales ha habido una sobreoferta de empresas de seguridad, las que han tenido que reducir su dotación al mínimo”.

También detalla que “en RedCapital.cl han aumentado fuertemente las pymes de productos como laboratorios, insumos de seguridad (máscaras con filtro) y empresas encargadas de desinfectar lugares públicos, que han triplicado su venta. El otro rubro que ha incrementado su facturación es el de los proveedores de la minería (cuando alcanzan a entregar su producto) y los proveedores de transporte de carga por carretera (rubro transportista le ha aumentado la facturación por la demanda de sitios e-commerce del gran retail)”.

Una situación distinta reporta Eduardo Lasagna, gerente comercial de Banfactoring, quien apunta que no se ve un crecimiento importante de nuevos clientes. “En general, los pocos clientes que hemos captado en este período, son principalmente pymes. Destacan los proveedores de servicios a la construcción, el canal Horeca y los proveedores del retail”.

Lo mismo informa Christian Cook, gerente general de Incofin. “En términos generales, el número de empresas que se acerca a factorizar ha disminuido”, dice. Agrega que “todo lo relacionado a servicios de salud ha subido y mantiene mucha actividad, así también logística de sistema de alimentos (frigoríficos, sector agrícola, etc.), seguridad, y empresas con pagador soberano”.

Desde Chita, Patrick Real cuenta que han notado una leve alza en el monto de factura promedio general, “lo que está asociado principalmente a una mayor venta de productos y servicios al sector público”. Pero dice que “más que el monto de facturas nos ha sorprendido la cantidad de clientes con necesidad de financiamiento inmediato, dentro de los cuales se encuentran las micro y pequeñas empresas. Eso se refleja en que tenemos un porcentaje importante de facturas, más del 40%, por montos menores a $500.000, y que otros actores financieros no las reciben”, asegura.

En esa línea, Real dice que desde marzo a la fecha, “el monto promedio de las facturas que hemos financiado asciende a $1,6 millones, la mediana -valor en el centro de la distribución de las facturas- es de $650 mil y la factura más pequeña que hemos operado es de $1.200, aunque no lo crean”.

Desde Nuevo Capital, Bravo cuenta que atienden a pymes con facturas desde los $500 mil hasta las que superan los $1.000 millones. En tanto, en Incofin el ticket promedio es de $36 millones. “Hemos visto una pequeña tendencia hacia la baja en los montos de las facturas, pero por el tipo de clientes que tenemos y políticas de negocio, no hemos visto grandes cambios en las facturas que operamos”, comenta Cook.

Por su parte, Lasagna explica que en Banfactoring “los montos promedio de facturación de nuestros clientes, respecto del último trimestre del 2019, ha caído entre 25% a 30%”.

Ananía, de RedCapital.cl, dice que hoy el monto promedio es de $7.500.000, las más grandes están sobre los $500 millones y las más pequeñas son de $70.000. “El monto promedio ha caído cerca de 40%, lo que obedece a que la facturación promedio de las pymes ha sido bien afectada”, explica.

Fuente: La Tercera

https://www.latercera.com/pulso/noticia/nuevas-pymes-llegan-a-los-factoring-frente-a-mayor-necesidad-de-liquidez-inmediata/UO7MLV466NHUDHELFN7VRPP3AE/